Juventud Rebelde
Por: José Luis Estrada Betancourt

En la extensa y exitosa historia de los musicales de Broadway, el nombre de Jonathan Larson (1960- 1996) no pasa inadvertido. Sus únicas dos obras: Tick, tick... BOOM! y Rent bastaron para que se consagrara como autor teatral, a pesar de que no logró ver en vida la puesta en escena de esta última, que contribuyó a redondear su fama, ganada, entre otras razones, por introducir temas de carácter social ignorados hasta ese momento en ese tipo de propuestas, tales como el multiculturalismo, la adicción y la homofobia.

Y justamente Rent (Renta) fue el escogido por la Nederlander Worldwide Entertainment para que el pueblo cubano pueda disfrutar de uno de los títulos célebres de Broadway y ¡con todas las de la ley!, con el abrazo del Consejo Nacional de las Artes Escénicas (CNAE).

«Nos referimos a una fundación que administra teatros y presenta espectáculos de Broadway por el mundo, la cual está muy interesada en la búsqueda de nuevos mercados internacionales, de ahí que haya desarrollado proyectos en países como China y Turquía», explica en exclusiva para JR William Ruiz, encargado de coordinar la producción y de mantener la comunicación entre la parte cubana y la norteamericana.

«Enseguida Cuba les pareció ideal por el apego que históricamente ha tenido el teatro musical y por el gran interés que despierta en el público y en las instituciones culturales esta manifestación realizada en ese estilo mundialmente famoso.

«Después de una primera visita de reconocimiento en 2011, gracias al patrocinio de Robert Nederlander Jr. se decidió de conjunto con el CNAE traer a la Isla Embajadores de Broadway, que recorría, en poco más de 15 canciones, momentos significativos en la historia centenaria del distrito teatral enclavado en Nueva York. Se presentó en el Teatro Nacional, como parte del Festival Internacional de Teatro de La Habana de 2012», evoca William, refiriéndose a las inolvidables actuaciones en esta tierra de figuras del calibre de Capathia Yvece, Norman Orell, Lubica Anna Mason y Robert Evan.

Tal vez entonces, pasadas las memorables funciones de Embajadores de Broadway, algunos pensaron que el viento se llevaría la promesa de Robert Nederlander Jr. de que aquel sería «el inicio de un fructífero intercambio». Sin embargo, el ya anunciado estreno de Rent, el venidero 24 de diciembre, en el Complejo Cultural Bertolt Brecht, de La Habana, evidencia que por fin se cumplirá su palabra «empeñada».

«Es genial estar trabajando y enfrascados en los ensayos de Rent para que esté lista, con el apoyo nuevamente del CNAE, el día de Nochebuena (esa función será por invitación pero luego se estará presentando durante tres meses), con lo cual se hará realidad el sueño de Larson de que su obra se estrenara en esa fecha, lo que hasta ahora nunca había sido posible», dice William, graduado de Teatrología y Dramaturgia en la Universidad de las Artes.

«Antes de 1959 se presentaban algunos de estos espectáculos en La Habana, y viceversa. Pero esto es distinto: es una producción conjunta de colaboración, que está creando las bases para que a largo plazo se convierta en una experiencia que se pueda repetir con mayor frecuencia».

Decidido que Rent era el elegido, comenzaron los vínculos de los directivos contratados por Nederlander Worldwide Entertainment (Andy Señor Jr., director artístico; Manny Schvartzman, director musical; Marcus James, coreógrafo; Tom Schilling, productor, y Angela Wendt, vestuario) con el equipo que se responsabilizaría con el montaje en la Isla, según recuenta Reynier Rodríguez, el joven director de Goldfish que asume la dirección artística del lado de acá.

«Inmediatamente empezamos a dialogar y se dispuso que la sala para las representaciones fuera la Tito Junco, del Brecht. Ellos venían en diferentes momentos y hacíamos una especie de trabajo de mesa para organizarlo todo. Así se definió cuál iba a ser nuestro equipo, se leyó la pieza y se trajo un video del montaje del primer director que condujo la puesta que se mantuvo durante ocho años en el Nederlander Theatre.

«Después de ese acercamiento iniciamos el casting buscando los actores e instrumentistas cubanos que defenderían esta versión. Son 15 personajes que participan, aunque contamos en total con 22 actores. El proceso comenzó por la música, fundamental para trabajar las escenas y por la preparación de cada uno de los que intervenían.

«Asimismo se armaron las escenas que nos permitía el espacio con que contábamos. Sin escenografía el proceso se hacía más difícil, pues la pieza lleva diferentes niveles, escaleras, etc., y hay coreografías que deben tener en cuenta esos elementos. Por suerte ya está lista (fue diseñada por Maykel Martínez) y ahora mismo se está sincronizando todo».

Esa es la tarea ahora no solo de Rodríguez, sino también del resto del grupo creativo que representa a la Isla: Diana Rosa Suárez, quien vela por la música; Odwen Beovides, que además de sus funciones como decano de la Facultad de Arte Danzario del ISA estará atento, junto a Lynet Rivero, a lo relacionado con las coreografías; Erich Cartaya, en su doble papel de coordinador y productor; y los ya mencionados William Ruiz y Maykel Martínez. Posiblemente este team en lo adelante —se atreve a predecir el mañana Reynier— se disponga a rescatar de manera más sostenida el teatro musical en Cuba.

Interrogado por el modo en que se había determinado el elenco, Rodríguez respondió que se realizó un casting bien extenso. «Duró aproximadamente un mes, pero nos sirvió como especie de taller. En Rent se verán actores de varias compañías, cantantes que provienen del Teatro Lírico Nacional, pero también de distintas agrupaciones, y personas sin experiencia en el mundo artístico, pues no son ni una cosa ni la otra».

Por los músicos responde Diana Rosa, avalada por su sobresaliente labor dentro del Teatro de la Luna, que dirige Raúl Martín. Ella fijó quiénes serían los jóvenes músicos «que defenderán una de las bandas sonoras más sobresalientes de los espectáculos de Broadway de todos los tiempos: de las más conocidas y vendidas (son 43 temas)», enfatiza Reynier, graduado en la Universidad de La Habana en Estudios Socioculturales.

Que sea Rent la pieza que abra esta nueva puerta hacia el intercambio cultural entre nuestros dos países, le parece perfecto a quien ya también está pensando en estrenar Anestesia, de Agnieska Hernández, para abril-mayo de 2015. «Aborda asuntos muy universales. Es una historia casi autobiográfica, así que cuenta las serias dificultades que tiene que enfrentar un grupo de amigos, casi todos artistas, quienes apenas contaban con dinero para rentar o para comer en los años 90, en Nueva York, cuando además azotaban con fuerza el sida y las drogas. Pero se trata, sin embargo, de una obra que nos habla de cómo hacer para que cada día cuente.

«Rent nos invita a reflexionar sobre cómo enfrentar los problemas y salir adelante, de manera que tiene muchos puntos de contacto con el cubano, y con esa esperanza que transmite se disfrutará al máximo. La gente tendrá la oportunidad de apreciar un gran espectáculo».

De lo que no caben dudas es que Rent, por la cual Larson conquistó el Pulitzer Price for Drama, ha puesto de acuerdo al público y a la crítica, que le otorgó tres Tony por Mejor Musical, Guión Musical y Best Original Score; además de muchos otros codiciados premios. Bien lo sabe Andy Señor Jr., quien fue parte de la obra (personaje de Ángel) «desde que abrió en Broadway: Hice varias giras, la representé en Londres, Asia, Los Ángeles... y luego me convertí en el director asociado cuando se volvió a reponer en Nueva York».

Como por lo general Andy, nacido en Miami de padres cubanos, se ocupa de montar este espectáculo internacionalmente, fue contratado por los productores para que asumiera ese rol también en la Isla, atendiendo a que además maneja sin sobresaltos el español.

A decir de Señor Jr. hasta la fecha la puesta en escena ha marchado superbien. «Los actores son increíbles, a pesar de que están debutando en este tipo de teatro, y por tanto no ha sido un proceso “normal”. Y es que ha habido que entrenarlos en esta técnica nueva para ellos, pero se han adaptado con mucha rapidez.

«Lo bueno es que la traducción funciona muy bien y que interpretan una música muy apasionada, lo cual hace que pueden entrar más fácil en los personajes, que poseen puntos de contacto con sus vidas», apunta este artista de 40 años que estudió teatro en la Florida International University.

Representada en español con anterioridad en Argentina, México, España..., «Rent que es algo así como una rock opera, de manera que se combina el canto, la danza y la actuación a la misma vez —se verá en dos actos con un intermedio de diez minutos— cambió la textura del musical en EE. UU. desde el año 1997.

«Rent se halla entre las obras que nos conquistan porque los personajes son muy reales y humanos, porque narran historias con los que el público se identifica con gusto».