Fuente: Cuba Contemporánea
Por José Ernesto González Mosquera

Mientras la compañía profesional del Ballet Lizt Alfonso se encuentra de gira con el espectáculo Amigas por varias ciudades del estado francófono canadiense de Quebec, el elenco lanza la convocatoria a la decimoctava edición de su Concurso Coreográfico. 

“Las funciones han estado espectaculares, la compañía se presenta con mucha energía y solidez. La reacción del público ha sido muy interesante porque se conecta intensamente con el espectáculo desde que comienza. También se divierte muchísimo con algunas escenas como la Pijamada y el Rumbón”, asegura Lizt Alfonso desde el país norteamericano

Agrega que “temas como Quizás, quizás y Bésame mucho, interpretados por Niurka Reyes, Sory, Yaima Sáez y José Luis Pérez, han hecho suspirar auditorios. Otras escenas del espectáculo como Vecindario, Rumbatucada, Guerra, Amigas y, por supuesto, las variaciones de los solistas, han causado sensación. El público hasta baila con nosotros, no se pueden aguantar. En cuanto se hace el blackout final antes de los saludos, ya todos se ponen de pie y no se sientan más, por lo que estamos muy contentos”.

Con amplia vocación transgresora, desde hace 25 años el Ballet Lizt Alfonso ha  cultivado lo que viene a denominarse estilo fusión. Si bien en sus inicios ponderaban las tradiciones flamencas y de las diferentes escuelas españolas, hoy día enriquecen sus creaciones con tendencias de los diferentes estilos danzarios.

De ahí que surgiera, apenas seis años después de la fundación de la compañía, la idea de realizar un Concurso Coreográfico al que, a lo largo de los años, se han sumado como especialistas o jurado premios nacionales de Danza como Silvina Fabars, Alberto Méndez o Santiago Alfonso.

No es una experiencia nueva. Muchas de las grandes compañías lo hacen y la Alfonso no quiso quedarse atrás. Tiene bien claro la necesidad de fomentar la creación coreográfica para la renovación y supervivencia del arte danzario.

Es necesario. No hay muchos espacios para que los jóvenes coreógrafos se muestren, reinventen y prueben sus ideas sobre las tablas. Lizt Alfonso abre sus puertas entonces para realizar esos sueños.

No se bloquea nada, salvo la mediocridad. El talento, las intenciones, la transgresión al momento de asumir el movimiento, el sentido unificador de las tradiciones que conforman la fusión, son las cartas de presentación de este concurso.

No hay límite de edad; no hay límite de estilo. No importa si se baila clásico, flamenco, rumba o son; no importa si se es profesional o aficionado. Siempre que se tenga algo que decir interesante y novedoso desde la coreografía.

Hasta el 11 de marzo está abierta la convocatoria al decimoctavo Concurso Coreográfico del Ballet Lizt Alfonso. La preselección será los días 17 y 18 de marzo, mientras que el concurso se realizará del 8 al 14 de junio. Cuba Contemporánea los invita a leer la convocatoria.