Cuba Contemporánea
Por Yizzet Bermello

Como cada diciembre, desde el pasado fin de semana, en que quedó inaugurada oficialmente su XVIII edición, la Feria Internacional de Artesanía de La Habana (FIART) vuelve a tomar el recinto de Pabexpo, al oeste de la capital cubana, en el que se celebrará hasta el próximo día 21 y al que acudirán cientos de personas interesadas en adquirir objetos utilitarios, mobiliario, calzado, confecciones y otros artículos que allí se exponen y comercializan.

La tradicional convocatoria, que es aprovechada por la mayoría para buscar el presente por el día del maestro, ese regalo que siempre queremos hacer a los familiares en el fin de año, o el mueble con el que soñamos para cambiar algún rincón dentro de casa, servirá además para constatar, nuevamente, que el quehacer artesanal del patio se sigue perfeccionando y redunda en creaciones con cada vez mayor calidad y diversidad, más posibilidades de satisfacer todos los gustos.

Como cada diciembre, desde el pasado fin de semana, en que quedó inaugurada oficialmente su XVIII edición, la Feria Internacional de Artesanía de La Habana (FIART) vuelve a tomar el recinto de Pabexpo, al oeste de la capital cubana, en el que se celebrará hasta el próximo día 21 y al que acudirán cientos de personas interesadas en adquirir objetos utilitarios, mobiliario, calzado, confecciones y otros artículos que allí se exponen y comercializan.

La tradicional convocatoria, que es aprovechada por la mayoría para buscar el presente por el día del maestro, ese regalo que siempre queremos hacer a los familiares en el fin de año, o el mueble con el que soñamos para cambiar algún rincón dentro de casa, servirá además para constatar, nuevamente, que el quehacer artesanal del patio se sigue perfeccionando y redunda en creaciones con cada vez mayor calidad y diversidad, más posibilidades de satisfacer todos los gustos.

Sobre este último punto llamó la atención en la jornada de apertura Jorge Alfonso, director del Fondo Cubano de Bienes Culturales (FCBC), y como tal, presidente del comité organizador del evento, quien recordó que cada edición de FIART constituye la expresión de un año de mantenido trabajo de esa institución, y de los creadores y colectivos vinculados con ella, con el propósito de dar respuesta a necesidades y tendencias específicas del mercado, y a asuntos que resultan primordiales para la cultura y la actualidad del país.

En tal sentido, el directivo enfatizó en que esos resultados favorables que hoy se aprecian en la muestra, en materia de mejores producciones y desarrollo de nuevas líneas y proyectos, se relacionan, entre muchos otros factores, con el reclamo que en los últimos tiempos se viene haciendo en función de conseguir una relación más armónica entre lo estéticamente logrado y lo utilitario, así como entre tradición y contemporaneidad, para que la artesanía siga aportando soluciones en la vida diaria de los cubanos, al mismo tiempo que ayuda en otros cometidos claves, como la sustitución de importaciones.

Mencionó que, por ejemplo, en este 2014 el tópico del diseño como atributo indispensable de los productos fue objeto de promoción constante por parte del FCBC, desde que se planteara, justo en pasadas convocatorias de la Feria, la importancia de otorgarle mayor relieve y atención.

De igual manera, Alfonso reiteró que, a tono con las transformaciones que se están produciendo en la economía cubana, se impone aprovechar más el potencial creativo que existe en este ámbito y atraerlo a la empresa estatal, para fomentar igualmente el desarrollo de las exportaciones.

Guiados por sus propios sueños e inquietudes, más todos estos retos y metas que de alguna manera esa institución y la propia FIART van trazando, también son cada vez más los artistas, diseñadores y artesanos que repiten su presencia en esta cita, o se suman por vez primera a la misma. Saben que el evento les propicia además un marco favorable para intercambiar con muchas otras propuestas foráneas que suele atraer.

De hecho, este año la Feria volvió a crecer por concepto de participación, ocupando por vez primera las cuatro salas del recinto habanero que le sirve de sede. Según informaron sus organizadores, conforman la muestra un total de 382 stands, de los cuales 276 corresponden a creadores nacionales, 66 a expositores extranjeros provenientes de 12 países, nueve a instituciones del sistema de la cultura cubana y 31 a stands representativos de las diferentes filiales del FCBC.