Escrito por AIN

Peter de Cupere, conocido artista belga, quien participará en la próxima XX Bienal de La Habana, traerá su instalación Los olores de lo extraño, con esencias concentradas de casi medio centenar de mujeres del mundo.

Participante en la exposición The importance of being, de arte contemporáneo belga, abierta recientemente en el Museo Nacional de Bellas Artes, este creador se enfoca en el uso de los olores como centro de sus obras e instrumentos de relaciones entre los hombres y de conocimientos mutuos .

En el Edificio de Arte Universal exhibe Smoke Cloud, una gran pieza interactiva con los visitantes, con la cual denuncia la contaminación ambiental que sufre nuestro planeta, al semejar una nube blanca, que cuando se entra en su interior, huele como un ambiente muy polucionado.

Para mayo venidero proyecta intervenir espacios de La Quinta de Los Molinos, donde manipulará plantas con olores raros, en una metafórica alusión al necesario quiebre de fronteras físicas y mentales que precisa la humanidad para afrontar los retos que plantea la supervivencia de la especie.

Esa obra la titula El olor de lo extraño y se suma a su quehacer, que resulta un llamado al debido respeto a la mujer, sin la cual la existencia humana no hubiera sido posible.

En declaraciones exclusivas a la AIN, el singular creador mostró un diminuto tubo de ensayo de vidrio, en el que dice concentrar la esencia de 48 mujeres de muy diversas etnias y partes del mundo, con las cuales manipulará materiales vegetales que encuentre en La Quinta de Los Molinos.

Cupere genera una experiencia sensorial que trasciende el olor, al crear objetos olfativos, pinturas y esculturas, videos y representaciones en vivo, en los cuales el sentido del olfato es esencial.

Grandes polémicas ha provocado su arte, puesto que ha empleado vellos de pubis femeninos para construir pinceles con los cuales trabaja con esencias de vaginas o su estatua Deflowering, de la virgen María, ubicada en la iglesia abandonada Kievilnest, en la ciudad holandesa de Amberes que causó gran revuelo.

Esa pieza congelada, al derretirse exhalaba olores similares a los de los genitales femeninos.

Tales experiencias podrán apreciarlas el público cubano y los visitantes de La Habana, cuando inaugure su singular instalación El olor de lo extraño.